Con motivo del Día Internacional de la Educación, que se celebra hoy 24 de enero de 2026, el Proyecto sed-vies y el Colegio Oficial de Educadoras y Educadores Sociales de la Comunidad Valenciana (COEESCV) subrayan la importancia de situar la educación en el centro de la agenda pública y de darle la importancia que tiene como derecho fundamental, recogido en el artículo 27 de la Constitución Española, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en otros Pactos y Convenciones internacionales, en los que se blinda la educación como derecho de todas las personas y que debe contemplar todas las dimensiones del desarrollo humano.
La educación no puede limitarse al ámbito estrictamente académico: también debe atender los aspectos sociales, emocionales y comunitarios que condicionan la vida del alumnado. Esta atención, de carácter integral, precisa de la intervención de equipos multidisciplinares que, desde su diversidad atiendan todos estos aspectos que influyen en el desarrollo y crecimiento de cada persona.
Desde esta perspectiva, la figura de las educadoras y educadores sociales no es solamente necesaria sino imprescindible.
Por este motivo, insistimos en la urgencia de incorporar más educadoras y educadores sociales en todos los Colegios e Institutos de la Comunidad Valenciana. Nuestra presencia es clave para hacer frente a los desafíos actuales de los centros educativos, marcados por el aumento de situaciones de vulnerabilidad, problemas de convivencia, carencias sociales y familiares así como nuevas realidades que influyen en el bienestar del alumnado, puesto que nuestra presencia permite prevenir el absentismo y el abandono escolar, mejorar la convivencia, apoyar procesos personales complejos, favorecer la participación y fortalecer la relación entre la escuela, las familias y la comunidad.
Desde nuestra profesión se aporta una mirada esencial que promueve la igualdad, la inclusión y la participación, trabajando de forma coordinada con alumnado, docentes, orientadores/as y otros servicios externos para afrontar nuevos retos como el ciberacoso, la salud juvenil, las adicciones o las dificultades relacionales.
En este contexto, creemos firmemente que los educadores y educadoras sociales se han convertido en una figura imprescindible para ofrecer respuestas eficaces. Por ello, hacemos un llamamiento a las administraciones para que se avance de manera decidida en el reconocimiento e incorporación de nuestra figura profesional en el sistema educativo valenciano.
MANIFIESTO ADJUNTO


