No podíamos encontrar un momento más significativo para celebrar el 2 de octubre, Día Internacional de la Educación Social, que presentar y compartir el nuevo Código Deontológico de la Educación Social, editado por el Consejo General de Colegios Oficiales de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES).
Se trata de un documento llamado a acompañarnos en el desarrollo de nuestra profesión y a convertirse en una herramienta fundamental para orientar la práctica profesional, la reflexión ética y la toma responsable de decisiones en los diferentes ámbitos de la acción socioeducativa.
Una actualización necesaria ante una sociedad que ha cambiado
El nuevo documento actualiza el Código Deontológico aprobado en el V Congreso Estatal de la profesión celebrado en Toledo en 2007. Durante estos años, aquel texto ha constituido un referente fundamental para la reflexión ética en la intervención socioeducativa, pero las transformaciones sociales y culturales y la aparición de nuevos desafíos hacían necesaria una revisión profunda de sus principios y normas.
El proceso de actualización comenzó en 2021, impulsado por el Comité de Ética y Deontología del CGCEES, y culminó con la aprobación del nuevo Código en la Asamblea del Consejo General celebrada el 7 de marzo de 2026.
Ha sido, además, un proceso construido desde la participación. En su elaboración se ha promovido una reflexión colaborativa entre las entidades y territorios que forman parte del Consejo General, incorporando a colegiadas y colegiados, profesorado y alumnado universitario, entidades empleadoras, personas usuarias de los servicios de Educación Social y grupos de personas expertas, tanto a nivel territorial como estatal.
El COEESCV, parte activa en la elaboración del nuevo Código
Desde la Comunitat Valenciana hemos formado parte activa de este importante proceso de revisión y construcción colectiva.
El COEESCV ha estado representado por Ricard Català Gorgues y María Escalona Ponce en los trabajos desarrollados para la actualización del Código. María Escalona ha formado parte del Comité de Ética y Deontología del CGCEES, mientras que Ricard Català formó además parte del Grupo Motor encargado de la redacción final del documento.
Para nuestro Colegio supone una satisfacción haber podido contribuir desde nuestro territorio a un documento que establece un marco ético compartido para el presente y el futuro de la Educación Social.
Una mirada actualizada sobre la Educación Social
El nuevo Código no se limita a revisar el texto anterior, sino que incorpora cuestiones estrechamente vinculadas con los retos que afrontamos actualmente como profesionales.
Entre sus aportaciones destaca la incorporación de un lenguaje inclusivo y no sexista, el reconocimiento de la diversidad y un cambio de perspectiva que sitúa a las personas como sujetos de derechos, superando enfoques exclusivamente centrados en la protección. Desde esta concepción, la Educación Social se entiende como un derecho dirigido al conjunto de la población y no únicamente a las personas que se encuentran en situaciones de dificultad o riesgo de exclusión.
El documento incorpora también cuestiones plenamente contemporáneas como la igualdad de género, la sostenibilidad y el cuidado ecológico, la participación comunitaria, el autocuidado y bienestar profesional, la digitalización, las Tecnologías de la Información y la Comunicación y la Inteligencia Artificial.
En relación con estas últimas, el Código plantea la necesidad de realizar un uso responsable de la tecnología desde criterios éticos, evitando la vulneración de derechos y poniéndola al servicio del desarrollo humano y de unas relaciones sociales de calidad.
También refuerza la vinculación entre la profesión y la Universidad, la formación y la investigación, señalando la importancia de continuar construyendo el corpus teórico de la Educación Social mediante la colaboración entre profesionales, profesorado y alumnado.
Principios para orientar nuestra práctica profesional
El Código establece un amplio marco de principios deontológicos generales que deben orientar la acción socioeducativa y contribuir a mejorar cualitativamente el ejercicio profesional.
Entre ellos se encuentran el respeto a los Derechos Humanos, la justicia social, la igualdad de género, la sostenibilidad y el cuidado ecológico, la autonomía y el buen trato, la acción centrada en la persona, la participación comunitaria, la confidencialidad, la profesionalidad y cualificación, la autonomía profesional, el cuidado profesional, la coordinación, la solidaridad y cooperación profesional y la coherencia institucional.
A partir de estos principios, el documento desarrolla las normas que deben guiar nuestra relación con las personas como sujetos de la acción socioeducativa, con la propia profesión, con los equipos profesionales, con las instituciones en las que desarrollamos nuestro trabajo y con la sociedad en general.
La finalidad última es disponer de una herramienta viva que nos ayude a reflexionar ante los conflictos éticos de nuestra práctica cotidiana y a adoptar decisiones responsables y comprometidas, teniendo presentes las necesidades de las personas, los cambios sociales y los propios desafíos de nuestra profesión.
Desde el COEESCV queremos agradecer el enorme trabajo realizado por todas las personas que han participado en este proceso de revisión, reflexión y elaboración colectiva, y especialmente reconocer la implicación de nuestros representantes, Ricard Català Gorgues y María Escalona Ponce, por contribuir desde la Comunitat Valenciana a construir esta nueva herramienta común.
Celebramos así el Día Internacional de la Educación Social compartiendo un documento que nos interpela directamente como profesión: una referencia para seguir avanzando hacia una Educación Social comprometida con los derechos, la dignidad de las personas, la justicia social y una práctica profesional ética y de calidad.
ADJUNTO: Código Deontológico de la Educación Social













