Ante las informaciones conocidas sobre los hechos ocurridos recientemente en Venezuela, las/os Educadoras/es Sociales, como profesionales comprometidas con la defensa de los derechos humanos, la paz, la convivencia y el respeto al Derecho Internacional, recordamos la importancia de proteger a la ciudadanía, preservar los recursos necesarios para la vida y garantizar que los conflictos se aborden siempre desde vías pacíficas, legales y dialogadas. Reafirmamos nuestro compromiso con la autodeterminación de los pueblos, el respeto a la soberanía de los Estados y la necesidad de evitar cualquier actuación que suponga daños sociales, humanitarios o medioambientales, más allá de fronteras o intereses geopolíticos.Desde la educación social defendemos una mirada centrada en las personas, que promueva la justicia social, la cooperación internacional, la no violencia y la construcción de sociedades democráticas basadas en derechos, especialmente en el contexto latinoamericano, donde los impactos de los conflictos suelen recaer con mayor dureza sobre la población civil.Nos posicionamos, una vez más, del lado de la paz, la protección de la ciudadanía y el respeto entre los pueblos, como principios irrenunciables de nuestra práctica profesional.


