El 8 de marzo es una jornada de memoria, reivindicación y compromiso colectivo. Un día que nos recuerda que los derechos de las mujeres son fruto de años de lucha feminista y transformación social, y que la igualdad real sigue siendo un objetivo irrenunciable.
El COEESCV convoca a la Educación Social a salir a las calles este 8M, para seguir reivindicando la igualdad de oportunidades, los derechos de las mujeres y el feminismo como conector imprescindible y herramienta fundamental para construir una ciudadanía crítica, capaz de derribar los muros del patriarcado desde la base de la intervención social. Frente a la barbarie, más feminismo; frente al retroceso, más educación social; frente al silencio, acción colectiva.
En este insoportable contexto en el que nos encontramos, con un febrero teñido por la tragedia de crímenes machistas que han arrebatado la vida a mujeres y a sus hijos e hijas, no podemos callar. El dolor nos atraviesa como sociedad y nos obliga a posicionarnos con claridad. Es inadmisible que existan voces públicas que blanqueen la violencia, humanizando a los agresores y revictimizando a quienes ya no pueden defenderse. Lo que no se nombra, no existe; y lo que se niega, se perpetúa.
En los últimos años hemos asistido, además, a un preocupante retroceso en avances ya conquistados en materia de derechos. Las crisis sucesivas y determinadas decisiones políticas han impactado especialmente en las mujeres, afectando a los ámbitos educativo, social, laboral y sanitario. Al mismo tiempo, observamos con indignación cómo sectores reaccionarios intentan negar la violencia de género, invisibilizar las desigualdades estructurales y borrar de los discursos y reformas legislativas términos esenciales como igualdad o coeducación.
La igualdad de género no es un gesto simbólico: es un derecho humano fundamental y una responsabilidad colectiva. La democracia no solo debe garantizar la elección de representantes, sino también el desarrollo de la vida en condiciones de libertad, dignidad y equidad real. Sin igualdad efectiva entre mujeres y hombres, no hay justicia social plena.
Es responsabilidad de los poderes públicos facilitar los medios y recursos necesarios para corregir las desigualdades y sostener políticas de igualdad estables, con dotación presupuestaria suficiente y personal cualificado. La inversión en igualdad no es un gasto, es una apuesta por una sociedad más segura, cohesionada y democrática.
La violencia machista requiere estrategias integrales de prevención, recursos adecuados y profesionales especializadas que acompañen y protejan a quienes la sufren. No podemos permitir que la violencia se normalice ni que la respuesta institucional sea insuficiente.
Como profesionales de la Educación Social, asumimos un papel clave. Nuestra participación en los procesos formativos y comunitarios, muchas veces con personas en situación de vulnerabilidad, nos sitúa en una posición estratégica para prevenir desigualdades y transformar relaciones de poder. Integrar la perspectiva de género en nuestras intervenciones no es opcional, es un deber ético y profesional. Esto implica:
- Impulsar la coeducación, transmitiendo modelos educativos igualitarios y cuestionando estereotipos de género.
- Utilizar un lenguaje inclusivo y no sexista en nuestra práctica profesional e institucional.
- Revisar materiales, dinámicas y talleres para romper con la división sexual del trabajo e incorporar referentes femeninos.
- Promover la corresponsabilidad en los cuidados y visibilizar la conciliación como un derecho colectivo.
- Aplicar una mirada interseccional que reconozca la diversidad de realidades que atraviesan a las mujeres.
Desde la Educación Social no permitiremos que se desmantelen los avances que sostienen nuestra intervención en barrios y comunidades. Frente al borrado de las palabras, nuestra respuesta es el compromiso; frente al retroceso, organización; frente a la violencia, prevención y acompañamiento.
Por todo ello, este 8M salimos a las calles. Reafirmamos nuestro compromiso con la igualdad real, con la erradicación de la violencia machista y con la construcción de una sociedad en la que todas las mujeres puedan vivir libres, seguras y con igualdad de oportunidades.
Ni un paso atrás.
Sección Profesional de Igualdad COEESCV


